La estación del Ferrocarril Bahía Blanca Noroeste, ayer a la noche.
Los días que en Bahía nieva son rarísimos. Casi tan raro como ver en la calle mucha gente junta pasándola bien. Anoche, esos dos milagros rozaron el mismo pedazo de césped. No lo supe hasta más tarde, cuando descubrí lo que había grabado la cámara en las manos de mi hija Nina.
2 comentarios:
¡Ninosky cineasta vanguardista!
En efecto, este post es todo orgullo.
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