La habitación infinita

Con Christian Delgado salimos a proyectar



lejos de las luces del centro.

Hace ya tiempo que la luz del proyector rompió el cascarón de las salas de cine para aventurarse en museos y galerías, primero, sobre muros y fachadas, después. Ahora, queremos averiguar qué sucede con la imagen en movimiento cuando ésta es separada de las ciudades que la vieron nacer. Queremos ver qué pasa con el video en mitad de la noche del campo argentino, espacio carente de luz y verticalidad, al mismo tiempo “intemperie sin fin” -imagen del infinito-, y estructura de producción de lo viviente, área de cultivo y cría tabulada de acuerdo con estrictos cálculos de costo y rinde.

En lo inmediato, nuestra acción consistirá en 1) proyectar imágenes del entorno urbano utilizando como pantallas la vegetación y los animales que pueblan las estancias, chacras y criaderos del sudoeste de la provincia de Buenos Aires, y 2) realizar un registro de estas proyecciones. Partiendo de la sospecha de que una imagen proyectada deja de ser la misma cuando pasa de un soporte inerte a una superficie viva, la propuesta apunta a abrir una zona cruce entre las condiciones de reproductibilidad técnica de las imagenes y las de la vida que permita complejizar lo que entendemos por "campo" y "ciudad", "espacio exterior" e "interior", “naturaleza” y “cultura”, pero también, "original" y "copia", "vivo" y "muerto".

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